19 jul. 2011

Innovación...tras la I+D..o ."no existe el no" (Inditex)

Del latín innovare, que significa acto o efecto de innovar, tornarse nuevo o renovar, introducir una novedad.
En mi primer empleo conocí a un gran Empresario de la comarca del Penedés, en Barcelona,  Joan Peret Freixedas.
Hacía siempre alarde de venir de familia “payesa” y cada vez que le proponía algo nuevo me decía un dicho/refrán  de los payeses de la zona, que a él le habían transmitido desde pequeño:
“Si las cosas funcionan bien,….no las toques”
Mi primera impresión era que transmitía una posición muy conservadora.
Nada más lejos de la realidad. Año a año, veía cambios en sus empresas, creación de exitosos negocios, alguno internacional,  y embarque en diferentes proyectos de todo tipo.
¿Un conservador emprendedor? Más bien: Un emprendedor magnifico
El negocio por el que yo le conocí, acabó hace unos años, pues ese sector entró en caída libre, pero dejó otras Empresas en posición muy fuerte.
Sabía cuándo un negocio había llegado a su madurez y veía como nadie (y sobre todo escuchaba) oportunidades emergentes donde otros ni tan siquiera las olían.
Últimamente utilizamos el nombre “innovación” para un montón de cosas, para agregar a los valores de las compañías, a nuestras competencias, o a los productos, servicios y soluciones que ofrecemos.
La hemos sumado incluso al eterno I+D, y le hemos colocado esa última “I”
Aunque harto repetida siempre recuerdo la frase:
“loco es el que hace lo mismo y espera un resultado diferente”  
Hay demasiada repetición de actividades, incluso quien se las copia a otro y se las atribuye,……………… porque si copia a varios, ya le llama “ investigación”
Eso muchas veces genera frustración en nuestro entorno, sobre todo si la innovación no reconocida es de terceros
En cualquier caso una buena innovación a veces viene precedida de copiar modelos, y luego mejorarlos (éxito Japonés), o hacerlos accesibles al mercado (Zara). Ya tenemos la segunda variable. el "desarrollo"
Hablando de este último me encanta el lema innovador de Amancio ortega. “No existe el no”
No podemos siempre estar innovando, no somos todos como Leonado Da Vinci.
Pero sí que podemos favorecer la cultura de la innovación en nuestras empresas, equipos y entorno.
¿Cómo?  
Facilitando los espacios necesarios, dando mayor autonomía de actuación, valorando el fallo como alguien que tuvo la determinación  e incluso aprendió de esa experiencia, y sobre todo reconociendo y premiando los éxitos de los auténticos innovadores
Como decía el maestro Herbert Von Karajan
“El arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta”

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